Combatamos la violencia contra las mujeres en línea

Para prevenir casos de violencia de género en línea, compartimos una serie de recursos y recomendaciones que pueden ser de gran utilidad

El espacio digital tal como hoy lo conocemos brinda herramientas para que las mujeres puedan entrar en contacto, organizarse y difundir la lucha contra las desigualdades de género. Sin embargo, el uso de esas mismas tecnologías también refleja lo arraigado que está el patriarcado en nuestra cultura latinoamericana. Desde las amenazas y extorsiones, la difusión de información sin consentimiento o la censura, la violencia contra las mujeres en medios online no debe entenderse como algo separado de lo que ocurre en los demás ámbitos de la vida.

En Argentina, la ley 26.485 define como violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal.

Por su parte, cuando hablamos de violencia online, podemos tomar la definición de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, que comprende los actos de violencia de género cometidos, instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, plataformas de redes sociales y correo electrónico.

Si bien los tipos de agresiones que se ajustan a esta definición son muy amplios, me parece interesante la clasificación propuesta en este informe coordinado por Luchadoras (aquí un resumen). Con fines prácticos, podemos tomar las 3 formas de violencia más comunes que se mencionan en el sitio de Take Back The Tech!

Qué es el Chantaje

Ocurre cuando se recibe una amenaza de revelar información difamatoria o perjudicial sobre una persona si no se paga un determinado precio. Vale destacar que ese precio en muchos casos no es monetario, sino que puede incluir favores sexuales o control emocional sobre la persona afectada.

Un caso especial es el de la porno venganza: cuando alguien publica contenido como fotos o videos sin el consentimiento de la afectada, ya sea para provocar humillación o vender el contenido a terceros. Tanto en el caso de que las fotos hayan sido obtenidas por hackeo, como por acceso físico a dispositivos o incluso por confianza, no debemos estigmatizar la práctica del sexting en sí. Todos y todas tenemos derecho a la intimidad y a poder desenvolvernos en ella con libertad. Violar esa intimidad es un delito, y las denuncias deben ser tomadas con seriedad; no debemos aceptar frases como: “es tu culpa” o “tú te lo buscaste” como respuesta a la preocupación de la víctima. Lo que sí es importante y se debe saber es que existen riesgos asociados y por consiguiente, considerar la seguridad en su práctica.

Qué es el Ciberacoso

El ciberacoso tiene que ver con el hostigamiento, humillación e injurias sufridas a través del uso de medios digitales. Comprende la suplantación de la identidad, creación de perfiles falsos online, e incluso la vigilancia a través de spyware o acceso a los perfiles de redes sociales. En muchos casos los atacantes se escudan detrás del anonimato e incitan su campaña de odio mediante el uso de hashtags y publicaciones para que sean compartidas por grupos de personas.

Al sufrir estos ataques, es conveniente bloquear al acosador e intentar cortar las vías de comunicación de inmediato. En el caso de que los mensajes abusivos sigan llegando, deberíamos guardar copias de las comunicaciones, no borrarlas. Esto servirá de soporte para el siguiente paso: acudir a las autoridades. Debido al aumento de los casos y a que cada vez más mujeres han alzado la voz, la legislación está cambiando para contemplar y dar atención a estos casos.

A qué nos referimos por “discurso de odio”

En este caso nos referimos a cualquier expresión que trivializa, glorifica o incita a la violencia basada en el género. No debe confundirse con la libertad de expresión, que es un derecho universal, pero que tiene limitaciones en tanto entra en contacto con otros derechos. En la mayoría de los países, el discurso de odio está prohibido cuando incita a la violencia o acciones perjudiciales contra otras personas.

Uno de los escenarios que más se repite tiene que ver con el discurso de odio contra periodistas mujeres; sobre todo cuando se abordan temas históricamente dominados por hombres, como deportes, juegos o política.

Recursos útiles para prevenir la violencia de género en línea

Existen guías muy buenas en español para incorporar mayor seguridad y privacidad en el uso diario de la tecnología. Algunas de ellas están pensadas para mujeres, para protegerse de los peligros mencionados, o incluso para aquellas que quieren alzar la voz y participar activamente en la discusión de género. Les dejo unas que me parecieron bastante completas y claras:

Otras recomendaciones para utilizar la tecnología de manera segura

Con respecto a las contraseñas:

  • Utilizar contraseñas seguras. Aquí cómo construirlas.
  • No utilizar la misma contraseña en varios sitios. A veces algunos sitios pueden ser hackeados. Si esto ocurre y obtienen la contraseña, no podrán usarla para otros servicios, minimizando el perjuicio.
  • Los gestores de contraseñas son una buena idea para poder administrar los accesos a los diferentes servicios y plataformas que se utilizan.
  • Por más fuerte que sea la contraseña, es importante estar alerta a los ataques de phishing. No ingresar nuestras credenciales o datos personales en cualquier sitio, no hacer clic en enlaces que vienen de correos electrónicos falsos o mensajes extraños en redes sociales.
  • De estar disponible, activa la verificación en dos pasos para el acceso a tus correos o redes sociales, para recibir un código especial cada vez que quieras entrar desde un dispositivo no reconocido. Si es un atacante intentando ingresar, no podrá hacerlo por más que conozca tu contraseña, ya que no tendrá acceso a ese código especial que es enviado a tu teléfono. Más información para Facebook, Instagram, Twitter y Gmail.

Con respecto a la navegación:

  • Si vas a enviar información sensible o confidencial, evita hacerlo desde redes públicas; espera hasta estar en casa o en una red confiable. Con esto me refiero especialmente a las redes abiertas, de bares o cafés. No me refiero a las redes 3G o 4G de los proveedores de telefonía, que sí son más seguras.
  • Si vas a conectarte a una red pública, es recomendable utilizar una VPN, para que la información viaje cifrada.
  • Donde sea que estés, asegúrate de navegar por sitios seguros y confiables, que utilicen https. Vas a reconocerlos por el famoso candadito verde que puede ver en la barra de dirección de tu navegador web. También puedes usar una extensión del navegador como HTTPS Everywhere.

En teléfonos móviles:

  • Utiliza un PIN o código de bloqueo para evitar el acceso físico al dispositivo. Nuevamente, cuidado con los ataques de phishing, como en este caso de un iPhone robado.
  • Utiliza el cifrado de tu información. Así, las fotos, videos y demás contenidos de tu teléfono no serán accesibles sin la contraseña. Para aprender a cifrar los datos en dispositivos Apple pincha aquí y para dispositivos Android aquí.
  • Si necesitas borrar información, ten en cuenta que a veces no es suficiente con borrarla del dispositivo. En algunos casos la información se ha subido automáticamente a la nube, y también es necesario borrarla ahí. En el caso de Android esto está desactivado por defecto, pero en el caso de los dispositivos de Apple, aquí hay una guía para desactivar la sincronización automática con iCloud.
  • Utiliza software antivirus. Cualquiera que te guste, que sea bueno y conocido; pero cuidado con los falsos antivirus.

Si vas a realizar sexting:

  • Las aplicaciones de mensajería como WhatsApp cifran los mensajes de extremo a extremo, pero una vez que se envió, el contenido no se borra. Snapchat permite el uso de publicaciones efímeras que sí se borran al cabo de un tiempo, pero nada evita que alguien pueda tomar un screenshot de la pantalla. Por ello, la aplicación más segura es Confide, que elimina los mensajes no sólo de los dispositivos, sino también de los servidores una vez que han sido vistos, y bloquea los intentos de captura de pantalla. Además, permite registrarse con un correo electrónico, sin necesidad de ingresar el número de teléfono, el cual es confidencial.

De acuerdo con un estudio con datos de entre 2012 y 2014, el 41% de los casos de violencia contra las mujeres en línea fue perpetrado por alguien conocido. Por ello es fundamental no ver a la violencia en línea como un fenómeno separado, sino como un caso más de violencia de género: muchos casos de acoso virtual se generan en un contexto de violencia doméstica.

Considerando que en América Latina y el Caribe mueren en promedio un mínimo de 12 mujeres por día por el simple hecho de ser mujer, según cifras de 2016 del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe; se hace fundamental que los Estados dispongan de los medios necesarios para trabajar en materia de prevención y asistencia ante casos de violencia de género. En países como Argentina, por ejemplo, ya hay proyectos de ley que contemplan la violencia en la web, como en el caso de la pornovenganza. Además, el grooming es otro tipo de acoso virtual que ha sido incluído en la legislación de este país.

Esperamos que estos recursos y recomendaciones sirvan para prevenir actos de violencia en línea, y confiamos en que entre todos podamos tomar conciencia sobre prácticas arraigadas que lastima y afectan a muchas mujeres en nuestra región.

Autor: Matias Porolli

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